Revisiones médicas en la menopausia: qué pruebas te tocan y cuáles no

Basado en las guías del PAPPS (semFYC) y del Ministerio de Sanidad · Actualizado el 7 de noviembre de 2026 Cómo elaboramos el contenido

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Las revisiones médicas en la menopausia no exigen pruebas especiales. Toca controlar la tensión y el riesgo cardiovascular, seguir con la mamografía cada 2 años, el cribado de cérvix y el test de sangre oculta en heces, y valorar tu riesgo de fractura. La densitometría no es para todas: en España se valora desde los 60 según ese riesgo.

La menopausia no es una enfermedad, pero sí un buen momento para ordenar tus revisiones médicas. Las revisiones médicas en la menopausia sirven para dos cosas: vigilar lo que cambia con la bajada de estrógenos (corazón, huesos, suelo pélvico, ánimo) y no perder los cribados que te corresponden por edad. Esta guía te explica qué pruebas tienen sentido, cuáles no se recomiendan de rutina y cómo plantear la terapia hormonal si los síntomas te afectan.

Si buscas la lista completa de pruebas de tu década, la tienes en chequeo médico para mujeres de 50 años. Aquí nos centramos en lo que cambia con la menopausia.

Qué cambia en tu cuerpo con la menopausia

La menopausia se diagnostica cuando llevas 12 meses sin regla, normalmente entre los 45 y los 55 años. No hace falta una analítica de hormonas para confirmarla si tienes más de 45 años y los síntomas son típicos: lo dice tu historia.

Lo que sí cambia y conviene vigilar:

  • Riesgo cardiovascular. Tienden a subir el colesterol LDL, la tensión y la grasa abdominal. El riesgo de infarto e ictus de la mujer se acerca al del hombre.
  • Hueso. En los primeros años tras la menopausia se acelera la pérdida de masa ósea, lo que aumenta el riesgo de osteoporosis y fracturas más adelante.
  • Suelo pélvico y zona genital. Sequedad vaginal, molestias en las relaciones, infecciones de orina repetidas o escapes de orina (síndrome genitourinario de la menopausia).
  • Sueño y ánimo. Sofocos nocturnos, insomnio, irritabilidad o tristeza.

Revisiones médicas en la menopausia: qué pruebas hacerse

Esta tabla resume qué pruebas hacerse en la menopausia según las guías españolas. Distingue lo que toca a todas, lo que depende de tu riesgo y lo que no se recomienda de rutina.

Prueba A quién Frecuencia Fuente
Tensión arterial Todas Cada año a partir de los 40 USPSTF 2021; PAPPS
Colesterol y riesgo cardiovascular Todas Cada 4–6 años si es normal PAPPS
Glucosa Todas desde los 45 Cada 3-4 años PAPPS
Mamografía 50–69 años (45–74 en algunas comunidades) Cada 2 años Cartera común SNS
Test de sangre oculta en heces 50–69 años Cada 2 años Cartera común SNS
Prueba de VPH Hasta los 65 años Cada 5 años Cartera común SNS; PAPPS
Riesgo de fractura Todas, sobre todo con factores de riesgo Valoración por tu médico PAPPS 2024; USPSTF 2025
Densitometría No como cribado antes de los 60; desde los 60, según riesgo de fractura. En EE. UU.: 65 o más, o menos de 65 con riesgo Según tu médico PAPPS 2024; USPSTF 2025
Hormonas (FSH, estradiol) No de rutina — PAPPS

Para el detalle de cada prueba: mamografía, citología y prueba del VPH y tensión arterial. Si te vuelven a llamar tras la mamografía, consulta qué significa el BI-RADS, y para la parte ginecológica, cada cuánto ir a la revisión ginecológica.

Densitometría en la menopausia: no a todas

Es una de las dudas más frecuentes. La densitometría (DEXA) mide la densidad del hueso, pero no se recomienda hacerla a todas las mujeres por llegar a la menopausia. Las guías la reservan para quien tiene un riesgo de fractura aumentado.

El primer paso es que tu médico calcule ese riesgo con una escala como FRAX u otra calibrada para población española. El PAPPS 2024 no recomienda el cribado con densitometría en mujeres menores de 60 años y la sugiere a partir de los 60 cuando el riesgo calculado de fractura de cadera es elevado. En EE. UU., la USPSTF (2025) la recomienda a todas las mujeres de 65 años o más y a las posmenopáusicas más jóvenes con riesgo aumentado. Las dos coinciden en lo importante: decide el riesgo, no la edad de la menopausia.

Factores que aumentan el riesgo y que debes contar a tu médico:

  • Fractura por una caída leve después de los 50.
  • Padre o madre con fractura de cadera.
  • Corticoides orales durante meses.
  • Bajo peso (IMC menor de 20).
  • Menopausia antes de los 45 años.
  • Tabaco, alcohol en exceso, artritis reumatoide.

Más información en la ficha de densitometría.

Analítica en la menopausia: qué tiene sentido

No existe una "analítica de la menopausia" (o examen de sangre específico para esta etapa). Si estás sana, la analítica sirve para lo mismo que antes: calcular tu riesgo cardiovascular (colesterol) y descartar diabetes (glucosa). Tu médico puede añadir otros parámetros si tomas medicación o tienes síntomas.

Lo que no suele aportar sin un motivo concreto:

  • FSH y estradiol para confirmar la menopausia por encima de los 45 años.
  • Vitamina D de rutina, salvo osteoporosis u otros motivos concretos.
  • Marcadores tumorales como el CA 125 o el CA 15.3: no sirven para detectar cáncer en mujeres sin síntomas.

Si tienes un análisis reciente y no sabes leerlo, la guía cómo leer tu analítica te ayuda a entender cada valor. Recuerda que los valores de referencia dependen del laboratorio: usa el rango impreso en tu informe.

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Tu corazón después de la menopausia

La enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte en mujeres en España. Por eso, la parte más importante de las revisiones médicas en la menopausia no es ginecológica: es medir la tensión y calcular tu riesgo cardiovascular a 10 años con tu médico de familia. Si quieres entender cómo se calcula, lee qué es el riesgo cardiovascular.

Los síntomas de infarto en mujeres pueden ser menos típicos: cansancio intenso, náuseas, falta de aire o dolor en la espalda, el brazo o la mandíbula. Llama al 112 si tienes dolor en el pecho que no cede o cualquiera de estos síntomas de forma brusca.

Suelo pélvico y salud genital

Los escapes de orina al toser o reír, la sensación de peso en la vagina o la sequedad no son "lo normal de la edad" que haya que aguantar. Tienen tratamiento.

  • Ejercicios de suelo pélvico (tipo Kegel): la matrona o fisioterapia de suelo pélvico pueden enseñarte a hacerlos bien.
  • Hidratantes y lubricantes vaginales para la sequedad.
  • Estrógenos vaginales a dosis bajas, que tu médico puede valorar si los síntomas persisten.

Consulta sin esperar si tienes sangrado vaginal después de la menopausia (aunque sea poco), dolor pélvico persistente o un bulto en la vagina.

Salud mental y sueño

Durante la perimenopausia aumenta la probabilidad de síntomas depresivos, ansiedad e insomnio. Coméntalo en la consulta igual que comentarías un sofoco. Si la tristeza dura más de dos semanas, pierdes interés por las cosas o tienes ideas de hacerte daño, pide ayuda pronto a tu médico de familia o llama al 024 (línea de atención a la conducta suicida).

Terapia hormonal: una decisión individual

La terapia hormonal de la menopausia (THM) es el tratamiento más eficaz para los sofocos intensos. Según el PAPPS 2024, se recomienda en mujeres con síntomas vasomotores que afectan a su calidad de vida, a la dosis mínima eficaz y durante el menor tiempo posible. Otras sociedades, como la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), individualizan más la duración.

Lo que debes saber antes de decidir:

  • No se usa para prevenir enfermedades (infarto, demencia u osteoporosis) en mujeres sin síntomas. La USPSTF (EE. UU., 2022) la desaconseja con ese fin.
  • Si tienes útero, el estrógeno se combina con un progestágeno para proteger el endometrio.
  • La vía transdérmica (parches, gel) tiene menos riesgo de trombosis que la oral.
  • Aumenta ligeramente el riesgo de cáncer de mama, ictus y trombosis, y reduce el de fractura. El balance depende de tu edad, tus antecedentes y el tiempo desde la menopausia.

Revisiones si tomas terapia hormonal

No necesitas pruebas especiales "por tomar hormonas". Lo habitual es revisar con tu médico, al menos una vez al año, si sigues necesitándola, cómo te sienta y tu tensión. Mantén la mamografía del programa de cribado como cualquier otra mujer y consulta si tienes sangrado vaginal inesperado.

Hábitos que más cuentan en esta etapa

  • Ejercicio de fuerza e impacto al menos 2 días por semana: protege hueso, músculo y corazón.
  • Calcio en la dieta antes que suplementos.
  • Menos alcohol: aumenta el riesgo de cáncer de mama y de osteoporosis.
  • Dejar de fumar: adelanta la menopausia y multiplica el riesgo cardiovascular.

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Preguntas frecuentes

¿Qué pruebas debo hacerme al llegar a la menopausia?

Las mismas que te tocan por edad: tensión arterial cada año, colesterol con cálculo de riesgo cardiovascular, glucosa, mamografía y test de sangre oculta en heces cada 2 años desde los 50 y prueba de VPH cada 5 años hasta los 65. Además, tu médico debe valorar tu riesgo de fractura para decidir si necesitas densitometría.

¿Hay que hacerse una densitometría en la menopausia?

No a todas. La densitometría se recomienda cuando el riesgo de fractura es alto: fractura previa por una caída leve, corticoides, bajo peso, menopausia precoz o padres con fractura de cadera. En España el PAPPS no la recomienda como cribado antes de los 60 y desde esa edad la valora según el riesgo. Tu médico calcula primero el riesgo con una escala como FRAX.

¿Necesito una analítica de hormonas para saber si tengo la menopausia?

Por encima de los 45 años, normalmente no. Si llevas 12 meses sin regla y tienes síntomas típicos como sofocos, el diagnóstico es clínico. Las hormonas pueden ayudar en mujeres más jóvenes o en casos dudosos, y siempre las interpreta tu médico con tu historia.

¿Cada cuánto hay que revisar la terapia hormonal?

Lo habitual es una revisión con tu médico al menos una vez al año para valorar si sigues necesitándola, la dosis y los efectos. No hacen falta pruebas extra por tomarla, pero sí mantener la mamografía del programa de cribado y consultar si aparece sangrado vaginal inesperado.

¿Quién lleva las revisiones de la menopausia en la sanidad pública?

Tu médico de familia y la enfermería de tu centro de salud llevan el riesgo cardiovascular, la valoración ósea y la terapia hormonal en la mayoría de casos. La matrona hace el cribado de cérvix y puede ayudarte con el suelo pélvico. Ginecología interviene por derivación cuando hay síntomas o dudas concretas.

Información general basada en guías públicas. No sustituye la consulta médica. Si tienes síntomas, acude a tu médico.

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